La ecografía tiroidea es un estudio de diagnóstico por imágenes que utiliza ultrasonido para evaluar la glándula tiroides y las estructuras cercanas del cuello en tiempo real. Es un procedimiento no invasivo, indoloro y seguro, ya que no utiliza radiación.
Permite identificar nódulos, quistes, inflamación, aumento de tamaño (bocio), alteraciones estructurales y otras anomalías que pueden afectar la función tiroidea.
Estructuras que se evalúan
Durante una ecografía tiroidea se examinan:
Glándula tiroides (lóbulo derecho, lóbulo izquierdo e istmo), Nódulos tiroideos (si están presentes), Paratiroides (cuando son visibles), Ganglios linfáticos cervicales, Tejidos blandos adyacentes del cuello
¿Para qué se solicita?
Este estudio suele indicarse para:
Detectar o evaluar nódulos tiroideos, Controlar el crecimiento de un bocio, Investigar alteraciones hormonales, Evaluar dolor o inflamación en el cuello, Seguimiento de pacientes con antecedentes tiroideos, Guía para procedimientos como biopsia por aspiración con aguja fina (BAAF)
¿Cómo prepararse?
La ecografía tiroidea no requiere ayuno ni preparación especial.
Se recomienda acudir con el cuello libre de accesorios (collares o prendas ajustadas).
Duración del examen
El procedimiento suele durar entre 10 y 20 minutos, dependiendo del motivo del estudio y los hallazgos.
