La ecografía de partes blandas es un estudio de diagnóstico por imágenes que utiliza ultrasonido para evaluar tejidos superficiales del cuerpo como músculos, tendones, grasa subcutánea y ganglios. Es un procedimiento no invasivo, indoloro y seguro, ya que no emplea radiación.
Permite diferenciar si una masa es sólida o líquida, detectar inflamación, abscesos, hematomas, quistes, lipomas u otras lesiones en tejidos blandos.
Estructuras que se evalúan
Dependiendo de la zona estudiada, se pueden evaluar:
Músculos, Tendones, Ligamentos, Tejido celular subcutáneo, Ganglios linfáticos superficiales, Quistes, lipomas o masas palpables, Colecciones líquidas (abscesos o hematomas), Puede realizarse en distintas regiones como cuello, axila, brazos, piernas, pared abdominal o cualquier área donde exista una lesión palpable o dolor localizada.
¿Para qué se solicita?
Este estudio suele indicarse para:
Evaluar bultos o masas palpables, Investigar dolor localizado sin causa clara, Diagnosticar quistes o lipomas, Detectar abscesos o infecciones, Controlar lesiones musculares, Evaluar inflamación o aumento de ganglios
¿Cómo prepararse?
La ecografía de partes blandas no requiere preparación especial.
Se recomienda acudir con la zona a examinar accesible y sin cremas o lociones aplicadas.
Duración del examen
El procedimiento suele durar entre 15 y 25 minutos, dependiendo del área evaluada y los hallazgos.
